En estos últimos seis meses, el trabajo en la Embajada ante la Organización de los Estados Americanos ha sido constante e intenso.

Continuamos enfocados en la defensa de los objetivos esenciales de la OEA, dentro de los que se encuentra el reconocimiento de la democracia representativa como la herramienta indispensable para afianzar la paz, la estabilidad, el desarrollo de la región y la protección de los derechos humanos. Por ello, en el primer semestre de 2019 hemos persistido en el esfuerzo de lograr la resolución pacífica de los graves problemas que afectan a dos países de nuestra región: Venezuela y Nicaragua.

Con relación a la difícil situación socio-política, económica y humanitaria que atraviesan los venezolanos, en la 49º Asamblea General -el evento más importante de la OEA que se llevó en la ciudad de Medellín, Colombia entre el 26 y 28 de junio pasado-, se logró la aceptación del representante permanente nombrado por la Asamblea Nacional de Venezuela hasta que se celebren nuevas elecciones presidenciales libres, justas, transparentes y legítimas que conduzcan al nombramiento de un gobierno elegido democráticamente.

Asimismo, hubo un reconocimiento a la solidaridad, los esfuerzos y las políticas implementadas por los países de acogida hacia los venezolanos que huyeron de su país de origen debido a la crisis, encontrándose Argentina entre los principales Estados que le brindan a los migrantes la mejor de las recepciones. Esta crisis suscita la atención del mundo. La OEA, al igual que la ONU, ha emitido su informe, realizado por el Grupo de Trabajo, sobre los derechos vulnerados en Venezuela y el éxodo masivo de sus habitantes.

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No menos urgente sigue siendo la situación en Nicaragua que convoca al Grupo de Trabajo constantemente, en el cual Argentina participa activamente. En la 49ª Asamblea General, se votó la resolución que reitera el pedido para que se reanuden las negociaciones pacíficas, se respeten los derechos humanos, la libertad de expresión y de prensa, y se permita el ingreso de comisiones internacionales para velar por los mismos. En esa misma resolución, se instruye al Consejo Permanente de la OEA a que nombre una comisión que, en el marco del artículo 20 de la Carta Democrática Interamericana, realice gestiones diplomáticas para procurar una solución pacífica y efectiva a la crisis política y social en Nicaragua y que rinda un informe en un plazo máximo de 75 días. Para avanzar con este último punto, el próximo miércoles 31 de julio se estará realizando la reunión convocada por la presidenta del Consejo Permanente para iniciar la conformación de la comisión que manda la resolución. No cesaremos hasta conformarla.

Otro tema que nos convocó en la Asamblea General, y que representa un punto neurálgico de las relaciones exteriores de la Argentina, fue el apoyo que nos brindaron, como nunca antes, 18 países americanos en nuestro incesante reclamo por las Islas Malvinas. En la resolución aprobada, los países de la región reafirman la necesidad de que los Gobiernos de la República Argentina y del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte reanuden, cuanto antes, las negociaciones sobre la disputa de soberanía, con el objeto de encontrar una solución pacífica a esta prolongada controversia.

La Asamblea General también fue un espacio donde se llevaron adelante encuentros para analizar el estado del Gobierno Abierto en la región. Nos reunimos con Sanjay Pradham, Director Ejecutivo de la Alianza para el Gobierno Abierto, para explorar oportunidades de colaboración con el gobierno argentino, que se hará cargo en el mes de octubre de la presidencia de esta Alianza. Nuestro país ha sido pionero en el tema de transparentar la administración pública, y trabaja cada día para incorporar las últimas herramientas en pos de mejorar la calidad de nuestras instituciones y nuestra democracia.

Asimismo, nos sentimos orgullosos del trabajo realizado durante nuestra presidencia al frente del Comité Interamericano contra el Terrorismo, tema que nos convoca especialmente. Este año, al cumplirse los 25 años del atentado a la sede la AMIA, convocamos a una Sesión Extraordinaria, enmarcada en un conjunto de eventos que nuestro gobierno realizó en más de 20 capitales, con el objetivo de mantener viva la memoria de nuestras víctimas. 

La participación de Argentina en la promoción de los derechos del colectivo LGTBI en nuestro continente ha sido muy relevante. Nuestro sincero compromiso con esta problemática se vio plasmado en la firma del acuerdo triangular con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). De esta manera, hemos tenido una presencia activa en la cooperación técnica en la lucha contra todas las formas de discriminación, incluyendo aquella basada en la orientación sexual, la identidad de género y características sexuales.

Por otro lado, con nuestro país al frente de la Comisión de Asuntos Administrativos y Presupuestarios (CAAP), logramos cerrar el presupuesto de la OEA antes de la Asamblea General, objetivo que no se lograba en más de una década. Gracias a la buena predisposición de nuestros países hermanos, y a la mediación de quienes presidíamos la Comisión, pudimos acordar un presupuesto más acotado, y mejor distribuido.

Todo este trabajo se realizó y realiza siempre con el objetivo rector que nos encomienda nuestro Presidente: fortalecer las relaciones estratégicas con todos nuestros hermanos americanos, para beneficio de todos los argentinos.

 

Desde la distancia, con el afecto engrandecido y con el compromiso de siempre,  les envío un enorme abrazo.

 

PAULA MARIA BERTOL